Alejandro Gómez Cangas

The real and the unreal, the concrete and the abstract are confusing dualities. An abstraction itself does not stop being a real object, and a realistic painting, seen at short distance, is a rigged mixture of matter, brush strokes and texture closer to an abstraction. Seen from a distance at the first level of observation, these Concretions seek to be an abstract image and provoke an active approximation of the work. Then the spectator discovers gradually of what and whom the crowd is composed. This is an allegory to the relation between mass and individuality, and also the absorption imposed on the individual when he or she converges in the multitude. The mass is not presented as something anonymous or impersonal but as a compound, rich in detail, requests a few minutes of contemplation. Notice the diversity of people, each individual becomes a focal point.

Lo real y lo irreal, lo concreto y lo abstracto son dualidades confusas. Una abstracción no deja por ello de ser un objeto real, y una pintura realista es, vista a corta distancia, una trucada mezcla de materia, pinceladas y textura que la acercan a la abstracción plástica. A distancia estas concreciones procuran, en un primer nivel de observación, una imagen abstracta y provocan en el espectador un acercamiento activo en relación con la obra, que éste descubra gradualmente de qué y de quienes está compuesta la multitud. Como parábola a la relación masa-individualidad y la absorción a la que se ve sometido el individuo cuando confluye en multitud. La masa no se presenta como algo anónimo o impersonal sino como un compuesto, abunda en detalles, ambiciona unos minutos de contemplación. La diversidad de personas se convierte entonces en un punto de atención, reparar en cada individuo, detener la mirada.

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